Uso de butilhioscina comparada con tamsulosina en la disminución de los síntomas relacionados a catéter ureteral doble J

  • Guillermo Orrico-Velázquez Hospital General Regional #58, Instituto Mexicano del Seguro Social, León, Guanajuato https://orcid.org/0000-0002-1569-9227
  • Javier Medrano-Sánchez Unidad Médica de Alta Especialidad del Bajío, Instituto Mexicano de Seguro Social. León, Guanajuato https://orcid.org/0000-0001-6246-6197
  • Roberto Pacheco-López Unidad Médica de Alta Especialidad del Bajío, Instituto Mexicano de Seguro Social. León, Guanajuato https://orcid.org/0000-0003-2210-2529
Palabras clave: catéteres, doble J

Resumen

ANTECEDENTES

Los catéteres doble J, son herramientas ampliamente utilizados en urología, que abarcan desde el tratamiento de urolitiasis, hasta procedimientos de cirugía reconstructiva renal, piélica o ureteral.  Los catéteres ureterales se desarrollaron y se comenzaron a utilizar a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX gracias al  Albarran para ayudar en la cirugía abierta del uréter. Zirnskind fue el primero en describir en 1967 la colocación de tutores por vía endoscópica para aliviar una obstrucción ureteral.  (1,2). Las indicaciones de la colocación de catéteres ureterales son múltiples como lo son obstrucciones extrínsecas del uréter como tumores, fibrosis retroperitoneal, así como obstrucciones intrínsecas como tumores, litos o estenosis ureterales, un riñón solitario obstruido, cólico renal refractario o una obstrucción asociada con infección, pacientes con carga litiasica renal mayor a 2 cm los cuales serán sometidos a litotricia extracorpórea por ondas de choque, otros usos después de cirugía ureteral o renal en la que hay una solución de continuidad del uréter o pelvis renal (2,3).  Las indicaciones y ventajas acerca de los catéteres ureterales están bien establecidas, sin embargo al tratarse de un cuerpo extraño en el tracto urinario estos presentan efectos adversos tras su aplicación así como complicaciones, aproximadamente hasta en un 80 % de los pacientes esto sucede predominantemente en las primeras 4 semanas posterior a la inserción del catéter, por lo cual dichos efectos adversos obligan a que el retiro del catéter ureteral sea necesario hasta un  30 % de los casos y que sea necesario administrar tratamiento médico para la disminución de los síntomas. Estos efectos adversos relacionados al catéter ureteral  comprenden síntomas producidos por catéter, como los son sintomatología urinaria irritativa, dolor hasta un 80% de los pacientes los cuales tienen repercusión en sus actividades cotidianas, el 32% menciona disfunción sexual, el 52 % presenta menor capacidad en el trabajo estos síntomas son atribuidos a la irritación local del espiral del catéter en la vejiga, si atraviesa la línea media inter ureteral o si se encuentra en el cáliz renal, la composición del tutor no parece influir en el desarrollo de los síntomas (4)

Los síntomas relacionados a catéter ureteral son evaluados mediante el cuestionario Ureteric Stent Symptom Questionnaire  (USSQ) el cual evalúa 1.- síntomas urinarios como frecuencia, nicturia, urgencia, incontinencia de urgencia, incontinencia de esfuerzo, orina residual, hematuria, disuria, satisfacción y 2.- evalúa el dolor mediante escala visual análoga, limitación de la actividad física, limitación del sueño, dolor a la micción, dolor en fosa renal, la necesidad de uso de analgesia y la calidad de vida. (5)

El cuestionario evalúa el estatus general de salud de los pacientes, la prevalencia de los síntomas fueron descritas y se evaluaron en escala del 1 al 5, siendo la mínima 1 y  la máxima de 5 puntos, de la siguiente forma:  como nunca 1 punto, , ocasionalmente 2 puntos, algunas veces 3 puntos, la mayoría de las veces 4 puntos o todo el tiempo con 5 puntos, el cuestionario consta de 42 dominios en total, divididos en síntomas urinarios irritativos 11 dominios, dolor 9 dominios, síntomas generales 6 dominios, afección laboral 7 dominios, afección sexual 4 dominios y como otros 5 dominios, se realizó sumatoria simple de los dominios de cada sección del cuestionario, habiendo correlación del cuestionario Cronbach's alpha > 0.7 y los síntomas relacionados a catéter ureteral, se consideró como disminución de los síntomas un decremento de 12 puntos el USSQ en el apartado de síntomas urinarios irritativos y un aumento de los síntomas un aumento de 12 puntos, se consideró decremento del dolor una disminución de 19 puntos en el apartado de dolor del USSQ y un aumento de los síntomas un puntaje mayor de 19 puntos, se consideró mejoría de la calidad de vida un decremento del puntaje de 4.3 puntos en dicho apartado  del USSQ y considerado como aumento más de 4 puntos (6).

Se han empleado fármacos antagonistas de los receptores alfa adrenérgicos 1 para disminuir los síntomas relacionados a catéter ureteral, como la tamsulosina, comparado con placebo disminuye de forma significativa los síntomas urinarios en un 6.76% Vs 2 % y decremento significativo del dolor 3.55% Vs 1.6 % (7).  Además antimuscarínicos como solifenacina, tolterodina y oxibutinina, los cuales disminuyen el dolor, mejoran la calidad de vida y disminuyen los síntomas irritativos urinarios (8). Esta descrito también el tratamiento combinado con tamsulosina mas antimuscarinico tolterodina, versus tamsulosina como monoterapia, sin haber diferencias significativas entre ambos grupos en el alivio de los síntomas urinarios, dolor o en la calidad de vida. (9)

El Butilbromuro de hioscina es un derivado de Hyoscina que se extrae de las hojas de la Duboisia, el sistema nervioso parasimpático utiliza acetilcolina casi exclusivamente como neurotransmisor, la acetilcolina actúa sobre dos tipos de receptores colinérgicos el muscarínico y nicotínico. Los tres tipos principales de receptores muscarínico que están bien caracterizados son:
1. Los receptores muscarínico M1, localizados en el sistema nervioso.
2. Los receptores muscarínico M2, localizados en el corazón. Estos reducen la velocidad de conducción sinoatrial y atrioventricular y en el musculo detrusor vesical.
3. Los receptores muscarínico M3, que se encuentran en muchos lugares del cuerpo, especialmente el músculo de los vasos sanguíneos, bronquios pulmonares, el tracto gastrointestinal, tracto urinario inferior inhibiendo la contractibilidad del musculo liso y varias glándulas. La butilhioscina también bloquea de forma central a los receptores nicotínicos, lo que le confiere un mecanismo de acción adicional como espasmolítico. Debido a ello causa disminución de la motilidad gastrointestinal, tracto urogenital y es útil en la tratamiento de los espasmos en estas regiones, como en gastroenteritis, intestino irritable, diverticulitis, cólico biliar, cistitis, cólico renoureteral este último descrito hasta alivio de los síntomas en un 56 % de los casos.  Su acción inhibitoria sobre las glándulas en la cavidad oral, tracto gastrointestinal y tracto respiratorio provoca una reducción de las secreciones (10).

EL disconfort relacionado al catéter vesical, secundario a la cateterización intraoperatoria, es uno de los síntomas más prevalentes en la sala de recuperación anestésica, la butilhioscina es un agente antimuscarinico periférico, es efectivo para el alivio de los síntomas y el dolor ocasionado por la sonda vesical, la cual es debido a la contracción del detrusor. La severidad de los síntomas de los pacientes con sondeo vesical inraoperatorio es menor en los pacientes que reciben butilhioscina, después de la sexta hora de administración del fármaco al compararla contra placebo, son significancia estadística, los analgésicos de rescate de igual forma fueron requeridos en menor medida en los pacientes con butilhioscina, con significancia estadística (11).

En cuanto a los efectos adversos del tratamiento con tamsulosina ha sido comprobada en 1783 pacientes al comparar el uso de este fármaco comparado con placebo, independientemente de la patología para la cual son implementados , las principales reacciones adversas son hipotensión ortostática en 0.2% en los en los pacientes con tamsulosina y 0 % con placebo, esto sucede en las primeras  horas posterior a la ingesta de la tamsulosina alcanzando su máximo hasta las 7 horas de la ingesta del fármaco. Mareos en 15 a 17 % bajo tratamiento con tamsulosina y 10 % bajo tratamiento con placebo (12). La eyaculación anormal (que incluye falta de eyaculación, trastorno de la eyaculación retrograda y disminución de la eyaculación, se observó en 8.4 a 18%  en los pacientes tratados con tamsulosina frente a 0.1% de los pacientes tratados con placebo. El síndrome de iris flácido también ha sido reportado   No son conocidas interacciones con pruebas de laboratorio con el uso de la tamsulosina, el tratamiento con este fármaco hasta 12 meses no tuvo ningún efecto significativo sobre al antígeno prostático específico. Otras reacciones adversas han sido de tipo alérgico como erupciones cutáneas, urticaria, prurito y angioedema (13).

Los efectos adversos de la administración de la butilhioscina son atribuidos a las propiedades anticolinérgicas de esta, son generalmente leves y auto limitados. Desordenes del sistema inmunológico  como choque anafiláctico en el 0.02 % de los casos,  disnea 1%,  urticaria 1.5 %, exantema eritema y prurito 3%. Taquicardia en 5 al 8 % de los casos, xerostomía en el 10 % de los casos, dishidrosis en 3 % de los pacientes y muy ocasionalmente retención urinaria en 0.8% de los casos (14).

 

Material y métodos:   se realiza un ensayo clínico controlado, se reunirán dos grupos de 38 pacientes cada uno de pacientes portadores de catéter ureteral posterior a ureterolitotricia no complicada flexible y/o rígida, bajo carta de consentimiento informado se administrara manejo con tamsulosina para el grupo 1 y butilhioscina para el grupo 2, se evaluaran con encuesta telefónica mediante cuestionario validado Ureteric Stent Symptom Questionnaire  (USSQ), los síntomas relacionados a catéter ureteral a la semana 1, 2, 4 y posterior a la inserción del catéter doble J.

Tamaño de la muestra: el cálculo del tamaño de la muestra se obtuvo de acuerdo a los resultados publicados por Ryu JH y col (15), los pacientes que recibieron 20 mg de butilescopolamina presentaron un promedio y desviaciones estándar de  molestias asociadas al catéter según una escala de 0 al 100 de 41+-22 a la hora del tratamiento, comparada con el 59+-12 del grupo control.  Considerando un nivel de significancia de 0.05 y un poder de la prueba del 80%, más 20% de potenciales pérdidas de seguimiento o no respondedores, se obtiene un tamaño muestral de 38 pacientes por grupo, el muestreo se realizó como no probabilístico de casos consecutivos.

 

Resultados: Se utilizaron estadística descriptiva,  chi cuadrada, t de student y ANOVA de dos vías.

Se incluyeron 77 pacientes que cumplieron los criterios de inclusión, 39 (50.6%) hombres y 38 mujeres (49.4%) con edad de 46.8 ± 14.3 años

De ellos 39 se asignaron al grupo 1 que recibió tamsulosina y 38 al grupo 2 que recibió butilhioscina.

No se observaron diferencias entre los grupos en cuanto a edad, género, tipo de cirugía realizada ni lateralidad, como se observa en la siguiente tabla.

Al comparar los efectos del tratamiento en la semana 1, 2 y 4 observamos que ambos tratamientos, disminuyeron el dolor (p<0.05) y los síntomas irritativos (p<0.05)  a la semana 4 e incrementaron de la calidad de vida  (p<0.05) en la semana 4, sin embargo no hubo diferencia significativa cuando comparamos ambos tratamientos.

La tamsulosina tuvo efectos adversos en un 35 % de los pacientes, siendo el más preponderante los mareos con 20 %, eyaculación retrograda 12 %, síndrome de iris flácido en 2. 5 %. La butilhioscina tuvo efectos adversos en el 29 % de los pacientes, siendo estos exantema en 13.1 %, prurito 10.5 % y taquicardia en 5.2 %, sin diferencias significativas en ambos grupos (p > 0.06)

 

Discusión: La tamsulosina es el tratamiento estándar para el alivio de los síntomas relacionados a catéter ureteral, mejorando el dolor y los síntomas urinarios, al compararlos con placebo. Es superior a los antimuscarínicos como la tolterodina y la administración concomitante de tamsulosina y tolterodina no mejora los síntomas relacionados a catéter ureteral. La butilhioscina tiene efecto antimuscarínico y puede ser empleada para el alivio de los síntomas ureterales como una opción alternativa, teniendo pocos efectos adversos

 

Conclusiones: Los grupos comparados son homogéneos en el presente estudio, no hay diferencias significativas entre la edad, sexo, lateralidad, procedimiento quirúrgico realizado. No se pudo demostrar que la butilhioscina sea superior a la tamsulosina en el alivio de los síntomas relacionados al catéter ureteral doble J, sin embargo tampoco se muestra que sea inferior a la tamsulosina siendo este último el estándar establecido para el alivio de los síntomas relacionados al catéter ureteral en la literatura mundial, la butilhioscina es equiparable a la tamsulosina en el alivio del dolor, el alivio de los síntomas irritativos urinarios, así como la mejoría de la calidad de vida, todos estos demostrando la mejoría sintomática en la 4 semana pos inserción del catéter JJ.

Los efectos adversos son ligeramente más altos en el grupo que recibió tratamiento con tamsulosina sin embargo sin significancia estadística, al comprarla con el grupo de la butilhioscina.

 

Por lo anterior el tratamiento con la butilhioscina podría estar justificado en aquellos pacientes que no toleren la tamsulosina, en la que no se encuentre disponible la tamsulosina o que los costos de la tamsulosina sean superiores a la butilhioscina.

Citas

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Publicado
2019-07-17
Sección
Artículos originales